Fisioterapia

Mi «problema» con la osteopatía

El otro día hablaba con un amigo sobre la osteopatía, y más concretamente sobre la confusión que existe en la sociedad entre la fisioterapia y la osteopatia.


Es un debate interesante, y que me apetece desarrollar con más amplitud en este post.

Sin entrar mucho en tecnicismos, la osteopatía está reconocida por la OMS como una medicina alternativa, y basa sus tratamientos en técnicas físicas como las manipulaciones vertebrales, que no están reconocidas por la evidencia científica.


Por su parte, la Fisioterapia es una profesión sanitaria que basa, o debería hacerlo, sus abordajes terapéuticos en la evidencia científica, siendo los más estudiados, y con mayor evidencia, la educación en neurociencia del dolor y el ejercicio terapeútico.


En este tema siempre acabo cayendo en los mismos debates, intentando razonar (y sin parecer un fanático), por qué creo que la osteopatía hace más mal que bien a la fisioterapia.


No quiero entrar demasiado a discutir, porque entiendo que hay compañeros que esta opinión no la comparten.


«No juzgues a otros si no conoces sus experiencias previas, pues todos estamos librando una batalla. No odies a quien piensa diferente, intenta comprenderle»


Y quisiera recalcar, antes de seguir, que les respeto como profesionales, ya que seguramente tengan mucha más experiencia de la que yo tengo ahora, y han visto muchos más pacientes que yo.


Lejos de entrar a valorar la falacia de autoridad que implica dicha afirmación (que han usado en más de una ocasión para contraargumentarme), no les voy a negar este punto.
De hecho, lo utilizaré a favor de mi argumento, ya que considero que dos de las muchas claves en todo tratamiento son por un lado, el Placebo, y por otro, la alianza terapeútica.


El efecto placebo se ha estudiado desde las agujas de acupuntura, hasta operaciones simuladas, demostrándose muy eficaz en la reducción del dolor.
Esto, lejos de despreciarlo, deberíamos valorarlo, ya que aquellas técnicas que nos ayuden a mejorar la vida de nuestro paciente deberían siempre valorarse.


La alianza terapéutica incluye todas las circunstancias que hacen que un paciente confíe en un terapeuta para su recuperación, y van desde el aspecto físico del terapeuta, la pulcritud de la clínica o la cercanía al domicilio.


Una vez aclarado esto, el problema principal que veo yo es determinar si las técnicas «osteopáticas» funcionan por las teorías estructuralistas que defienden sus autores, o lo hace por mecanismos diferentes, como la modulación descendente del dolor desde el SNC o el efecto placebo antes mencionado.
Y aquí me suelo encontrar con que, realmente, algunos profesionales que aplican estas técnicas no se interesan por estos procesos de modulación del dolor, sino por el mero efecto que producen (Lo llamaré el «amimefuncionaismo«)


Y a mi eso me parece quedarse corto, y demeritar la profesión. Si no vamos más allá del efecto terapéutico, y no buscamos respuestas a las dudas que se pueden plantear en la carrera de la fisioterapia, nos quedaremos muy lejos de ser una ciencia, y una profesión sanitaria respetable y respetada.


Por otro lado, deberíamos valorar qué técnicas específicas de la osteopatía son las que funcionan, y si no llevan haciéndose muchos años en fisioterapia técnicas similares con efectos idénticos (como el masaje, las movilizaciones pasivas o los estiramientos).


Y es que ese quiero que sea mi punto central en este post: La fisioterapia no necesita apellidos, por si sola se basta para solucionar muchos problemas (sin ser la panacea, y necesitar de otras profesiones como la medicina, la psicología, la nutrición y muchas otras).


Si queremos que la fisioterapia sea respetada, como lo es la medicina, deberíamos alejarla de planteamientos pseudocientíficos que abren la puerta a muchas terapias, mallamadas alternativas, entre las que se encuentran algunas que pueden ser peligrosas (como el cupping)


Añadido a esto, creo que la osteopatía quita valor a la fisioterapia, afirmando en muchas ocasiones que es necesaria para «complementar» los conocimientos que un fisioterapeuta (bien formado) debe ya haber adquirido.


Y es por ello que yo, como fisioterapeuta, seguiré defendiendo nuestra profesión por encima de cualquier otra especialidad que venga con aires de grandeza a intentar arrebatar los logros que nuestra profesión ya consiguió hace años.


Sin más, te agradezco que me hayas leído hasta aquí, y espero que entiendas mi postura desde el respeto. Si te apetece, deja un comentario y estaré encantado de debatir más profundamente ahí.


¡Un saludo y hasta la próxima!