Fisioterapia, Lesión, Movimiento, Salud

¡No te pares ante una lesión!

¿Qué sentido tiene inmovilizar un brazo entero por una lesión en un dedo de la mano? 

Según la evidencia, ninguno, ya que los efectos de una inmovilización con el clásico yeso puede dar lugar a complicaciones en la función y estructura muscular, e incluso a alteraciones neurales.

Uno de los consejos clásicos tras una lesión por parte de los clínicos, sea una fractura, una rotura muscular o un esguince, ha sido el de mantener reposo absoluto hasta que la lesión se curase.

Hoy día, este consejo tiene poco o ningún sentido, ya que prácticamente cualquier lesión se va a beneficiar de una recuperación temprana, y de un aumento progresivo de la carga sobre el tejido lesionado.


Es importante entender la lesión desde esta perspectiva, la de la carga.

De este modo, un tejido lesionado (músculo, hueso, tendón), es un tejido que tiene una capacidad menor de tolerar carga, y será en función de esa tolerancia que estarán indicados mayores o menores cantidades de reposo.

Así, un hueso fracturado necesitará un tiempo sin carga, aunque esto dependerá de cada individuo, y muchas veces será menor al estipulado en las guías clásicas de traumatología.

Por otro lado, la carga temprana se ha demostrado eficaz en varias fracturas, donde un control de esta carga y una adecuada rehabilitación han permitido reducir los tiempos de inmovilización, y las complicaciones asociadas a ésta.

Es por esto que, aunque la carga óptima puede variar en tejidos lesionados y sanos por las razones antes comentadas, existen alternativas a la inmovilización que, según las últimas investigaciones, son mejores para la recuperación de la función y el mantenimiento del estado físico general del paciente.

Algunas de las alternativas al reposo más estudiadas son las siguientes:

– Terapia espejo/Imaginería motora:  El uso de esta terapia está recomendado en pacientes que han sufrido una inmovilización, o con un proceso doloroso complejo. 

El uso de un espejo, donde se refleje el miembro no lesionado, y la movilización de dicho miembro, activa redes neuronales del miembro lesionado (gracias a las neuronas espejo). Esto hace que la actividad cerebral que se pueda perder durante una inmovilización se mantenga aunque sea en un margen pequeño.

Esto hará que, una vez vuelva a utilizar el miembro lesionado, sea más sencillo, ya que las redes neuronales siguieron activas a pesar de la inmovilización.

-Cross education: Esta terapia consiste en mejorar las condiciones del miembro sano con entrenamiento, mientras el otro esté inmovilizado. Sus efectos positivos se han visto a nivel neural, aunque también podría implicar una mejora a nivel de estrés, estado de ánimo y de pérdida de la masa muscular (generación de hormonas del crecimiento que, a través del torrente sanguíneo, van a estimular el crecimiento muscular del miembro afecto). Estos efectos tienen relación directa con los efectos del entrenamiento en el organismo.

-Vibración local: Ayuda a generar información somatosensorial procedente del músculo. Cuando perdemos masa y función muscular, debemos recuperar no solo el nivel físico, sino la capacidad neural de contraer y ser «conscientes» del músculo (sistema somatosensorial).

El entrenamiento con vibración va a ayudar a mejorar las sinapsis neuromotoras y mejorar la eficacia de la contracción, perdida tras la inmovilización. 

Por otro lado, existen estudios que hablan de una mejora de la comunicación interhemisférica al usar vibración local, lo cual podría ser un aliciente más para el uso en casos de inmovilización.

-Entrenamiento oclusivo: Su uso puede ser muy recomendado en fases iniciales, donde la carga óptima sea muy baja. Nos permite usar cargas (pesos) bajos, pero generar un estrés y adaptaciones similares al uso de cargas mayores. Esto nos da una mayor seguridad a la hora de entrenar el miembro lesionado, sin perder las adaptaciones que el ejercicio de fuerza genera en el organismo.


Efectos de la inmovilización prolongada: Síndrome de desacondicionamiento físico (SDF)

Uno de los efectos más graves que pueden derivar de la inmovilización es el Síndrome de desacondicionamiento físico (SDF).

El SDF se define como el deterioro metabólico y sistémico del organismo como consecuencia de un proceso de inmovilización prolongada; las alteraciones metabólicas se comienzan a observar a las 24 horas de la inmovilización.

Frecuentemente, este síndrome es asociado a reposo prolongado en cama, por lo cual los múltiples factores que influyen en el mismo se relacionan con la magnitud de los cambios que se presentan en los órganos y sistemas corporales.

Además de este efecto de desacondicionamiento, los efectos de la inmovilización son numerosos, e incluyen:

  1. Pérdida de capacidad cardiorrespiratoria

  2. Pérdida de masa muscular y ósea

  3. Pérdida de la percepción corporal y alteración de la propiocepción

  4. Mayor riesgo de trombosis

  5. Alteración del estado de ánimo (depresión, pérdida de autoeficacia)

Como vemos, la inmovilización total no tiene sentido en casi ningún caso, por lo que debemos evitar recomendar reposo a nuestros pacientes lesionados, ya que esto va a tener en muchos casos peores efectos que la carga temprana.


Un cambio de paradigma: De RICE a PEACE AND LOVE:

En este sentido, las recomendaciones ante una lesión en tejidos blandos (en fracturas aún hay discusión), han cambiado en los últimos años de los clásicos RICE y POLICE – que incluían el reposo y la inmovilización, al actual PEACE and LOVE:

Protection: Evitar movimientos que produzcan gran dolor en los primeros días

Elevation: Del miembro dañado por encima del corazón para favorecer el retorno venoso

Avoid: Los anti inflamatorios reducen el proceso de curación de los tejidos, están contraindicados.

Compression: Para reducir la inflamación

Education: Hacer entender al paciente que la lesión no es el fin, sino el principio de una etapa diferente


AND

Load: Carga óptima, con el uso de las herramientas antes mencionadas.

Optimism: Tener una actitud positiva y mantenerse activo es clave para la recuperación.

Vascularisation: Mantenerse activo y entrenando ayudará a una mejor vascularización de todos los tejidos, incluidos los lesionados.

Exercise: La píldora «mágica», que incluye todo lo anteriormente mencionado, y que ayudará a mantener una salud óptima para la recuperación.

Lo que se mueve, no se muere:

Como conclusión a todo esto, solo quería dejar claro que el movimiento es la mejor receta que puedes tener ante una lesión, aunque clásicamente no nos lo hayan vendido así.

De modo que si te lesionas, no dudes en acudir a un profesional que te mantenga activo lo más pronto posible, y huye del que te recomiende reposo e ibuprofeno. Tu cuerpo y tu mente lo agradecerán. 

«Una lesión no es el fin de una carrera, sino el inicio de una mucho más inteligente»

Gracias por leerme, y en este caso más que nunca, recuerda: #MueveteMucho.